miércoles, 1 de julio de 2015

Aumenta tu Enfoque… y tu rendimiento

La Atención es lo más importante que tienes cuando estás haciendo cosas. Pone lo mejor que tienes y eres en un solo punto, una sola actividad, en una tarea, en una persona… Pero hay muchas cosas ante las que no basta con estar atento.

El Enfoque consiste en estar presente y ser consciente del momento, saber qué estoy haciendo, por qué y cómo lo estoy haciendo. Eso te permite tomar el control y los mandos de cada una de tus acciones y orientarlas hacia donde tú quieres llegar: un objetivo.

El Enfoque no es la Atención, no es la Concentración. Es mucho más…
— Atención es mirar hacia un punto.
— Concentración es mirar hacia un punto y permanecer un rato mirando en la misma dirección.
— Enfoque es mirar hacia un punto, permanecer un rato mirando en la misma dirección porque buscas algo o porque quieres conseguir algo concrento (un objetivo), y además pones todo tu esfuerzo y energía en ello.
En la práctica el Enfoque es decir: «Voy a ponerme a trabajar en una presentación importantísima. Voy a eliminar distracciones, voy a limpiar mi mente, voy a poner toda mi creatividad y talento en cada tecleo y cada clic. Quiero sorprenderme a mí mismo».
¿Suena bien verdad?
Pero cada vez cuesta más encontrar Atención—Concentración—Enfoque. Vivimos en un mundo distraído e interrumpido donde estar pendiente de una sola cosa cada vez cuesta más. Pero hay momentos (muchos) donde es necesario, imprescindible. O encontramos ese Enfoque, o estamos perdidos. Porque cada vez cuesta más tener buenas ideas, soluciones, alternativas… El Enfoque te convierte en alguien muchísimo más capaz y eficaz.
El Enfoque no cae del cielo, se construye. Lo construye uno mismo. Se busca, se propicia, se “le llama”. Aunque esto se puede hacer casi de forma constante, en mi caso personal lo encuentro agotador. Yo sugiero hacerlo en momentos puntuales, cuando te dispones a empezar algo que requiere ese “extra” que muchas veces te exige tu trabajo o las circunstancias.
¿Y cómo se construye?
Hay diversas técnicas pero todas se sustentan en una cosa: PRÁCTICA. La Atención—Concentración—Enfoque es un músculo que se puede fortalecer… o atrofiar. Todo depende de lo que lo ejercites. La buena noticia es que ese ejercicio no requiere un gran esfuerzo; sólo un poco de interés por hacer mejor las cosas.
Yo te voy a proponer ahora una sencilla técnica con la que yo empecé hace tiempo. Verás que no tiene gran misterio pero, como muchas cosas de la Productividad Personal, tiene más miga de lo que se aprecia en la superficie.
Es un ejercicio para practicar antes de una tarea. También antes de una cita, una reunión, un compromiso, una llamada de teléfono… En realidad antes de cualquier actividad o momento importante en el que necesites ese “extra” de ti.
Justo antes de empezar esa actividad:
  1. Mentalmente pregúntate: ¿qué es lo que voy a hacer ahora? ¿Qué hay detrás? ¿Por qué es importante para mí? ¿Qué busco con ello?
  2. A continuación responde claramente. Dilo incluso en voz alta. Di: AHORA voy a…
Puede ser responder a un importante email, entrar en una reunión, terminar una presentación comercial, escribir código de una aplicación o una web, diseñar un logotipo, dar una conferencia, elaborar un plan estratégico, escribir un post para tu blog, etc. La clave es ser totalmente consciente de lo que vas a hacerjusto antes de empezar.
Y después, una vez que empieces, recuérdate que lo estás haciendo. Durante unos pocos segundos, en medio de la actividad, mientras lo haces, di: «AHORA estoy haciendo esto. AHORA estoy haciendo esto. AHORA estoy haciendo esto…»
¿Sencillo? ¿Aparentemente poco efectivo?
¡Pruébalo! Pero no lo hagas una sola vez. Intenta repetirlo tres o cinco veces al día. Y repítelo varios días o semanas. Aunque te beneficiarás de ello en el momento, es cuando empiezas a acostumbrarte a ello cuando obtienes los mayores beneficios.
El Enfoque ha sido uno de los descubrimientos personales más fantásticos que he podido hacer en mi vida. Literalmente cambió para siempre la manera en la que hacía las cosas. Sin ningún género de dudas yo no habría llegado aquí sin el Enfoque.
Es, de lejos, una de las mayores “habilidades” que una persona podría desarrollar. Porque saca a la luz la mejor de versión de ti justo en el momento en el que más lo necesitas.
— Berto Pena