martes, 15 de septiembre de 2015

Las opiniones de tus clientes son la clave para mejorar

Puedes creer que tu producto o servicio es estupendo, pero no sabrás la verdad hasta que no recibas las opiniones de tus clientes. Además muchos estarán encantados de hacértelo saber, como por ejemplo es el caso de las Opiniones QDQ media, donde los clientes van comentando y valorando el servicio que han tenido.

Un servicio por y para el cliente

Suena muy bonito, ¿verdad? El problema es que muchas empresas empiezan creando un producto o servicio creyendo que le gustará al cliente pero sin contar con el cliente.
¡Error!
Sin haber hecho antes un estudio que analice si realmente ese servicio se necesita, o sin contar con las opiniones de clientes que lo hayan probado antes de su lanzamiento oficial, el resultado puede ser una lotería…

Renovación constante para mejorar

Pero incluso habiendo medido y analizado todo bien antes de lanzar un producto o servicio, las opiniones de tus clientes son fundamentales para ir mejorándolo y adaptándolo constantemente.
Es un ciclo que se debe ir renovando para asegurar un buen resultado a lo largo del tiempo:
  1. Creación / modificación del producto o servicio
  2. Su venta
  3. Recogida de las opiniones de los clientes
  4. Análisis de las opiniones y vuelta al paso número 1.

Un acuerdo de calidad

Volviendo al ejemplo de la página de opiniones QDQ, verás que no sólo se trata de crear una página donde los clientes valoran el servicio. En verdad eso sería lo fácil. Se trata de establecer un “acuerdo” de forma implícita en la que la empresa que ofrece el servicio está “obligada” sí o sí a mantener un nivel de calidad: el que sus clientes ya han valorado.
Imagínate. ¿Qué pasaría si después de leer las opiniones positivas, la empresa no te da el mismo servicio? Podrías hincharte a quejas, hablar mal de ellos a más gente y al final la reputación de la empresa correría peligro. Y créeme, que por eso mismo ya se cuidarán ellos muy mucho de darte un buen servicio. 
Pero ahí no queda la cosa. Si eres tú el cliente, tanto uno insatisfecho como uno satisfecho, tienes la posibilidad (y casi diría la responsabilidad) de contarle a la empresa todo lo que has visto bien o mal en el servicio que te han dado. Ya sean sugerencias para que mejoren o quejas formales.
Es decir, que hay que avisar a la empresa de que su servicio puede y debe mejorar; cosa que agradecerán los futuros clientes cuando noten que el servicio ha mejorado. E incluso lo notarás tú mismo si sigues siendo cliente suyo o tienes pensado volverlo a ser en un futuro.

Conclusiones

Como diría el gran Matías Prats… Permiteme que insista...
Porque quiero dejarte bien claro que las opiniones de los clientes son la mejor forma y la más directa para saber cómo mejorar tu producto o servicio. Así que…
¡Hazles caso porque saben lo que se dicen!