martes, 8 de mayo de 2018

7 trucos (sin trampa ni cartón) para ser la Mary Poppins de la productividad

Las personas que son “superproductivas” y se las ingenian para sacar adelante cantidades ingentes de trabajo sin necesidad de hacer ni una sola hora extra parecen dueñas de poderes mágicos (a ojos de quienes las ven desplegar sus increíbles superpoderes).
Sin embargo, el secreto de las personas productivas no está agazapado ni mucho menos en la magia. Las habilidades de quienes tienen la productividad a su vera son en realidad bastante asequibles y hasta mundanas.

De acuerdo con un informe publicado por Harvard Business Review, las personas productivas se caracterizan por poner en práctica estos hábitos (que nada tienen por supuesto de mágicos):

1. Se marcan objetivos ambiciosos
Enfrentadas a proyectos ambiciosos, las personas tienden a acelerar su ritmo de trabajo y a eliminar todas las distracciones para sacar adelante lo que tienen entre manos. Quienes desarrollan el hábito de marcarse objetivos ambiciosos se sienten más impelidos a lograr esos objetivos lo antes posible que si tienen frente a sí centenares de objetivos totalmente desprovistos de ambición (y también quizás de utilidad).
2. Son consistentes
Las personas “superproductivas” no permiten jamás que su productividad sea objeto de fluctuaciones. Son 100% confiables y si se comprometen a tener lista una tarea en un plazo de tiempo muy concreto, son fieles a la palabra dada y no caen jamás en las garras de la procrastinación. Las personas productivas imprimen a todo lo que hacen un ritmo y una cadencia absolutamente únicos.
3. Tienen conocimientos y acumulan valiosas experiencias
Pocas cosas “matan” la productividad más rápido que la falta de conocimiento y de experiencia. Cuando conocemos al dedillo la tarea en la que estamos involucrados, no necesitamos sacrificar la calidad para jugárnoslo todo a la carta de la rapidez. Con los conocimientos y las experiencias adecuadas podemos permitirnos el lujo de trabajar rápido y bien. Por eso precisamente las personas con altos niveles de productividad andan permanentemente a la búsqueda de nuevas habilidades para ampliar su disco duro de conocimiento y experiencias.
4. Tienen el foco puesto en los resultados
Las personas “superproductivas” están permanentemente deseosas de tachar cosas de su lista de tareas y lograr los resultados que se han marcado previamente lo antes posible. Quienes están bendecidos con el don de la productividad son competitivos y compiten no sólo con sus colegas sino también consigo mismos.
5. Se anticipan a los problemas (para resolverlos)
Las personas más productivas tienen una gran habilidad solventando problemas. En su mente afloran constantemente soluciones innovadoras para acometer las tareas de manera más eficiente. Son también excepcionalmente hábiles anticipándose a los problemas y pergeñando soluciones para poner coto lo antes posible a los obstáculos que se interponen en su camino.
6. Toman la iniciativa
Para muchas personas lo más duro de enfrentarse a una tarea es comenzar. Consciente de que los comienzos (eternamente demorados) pueden convertirse en un lastre, las personas más productivas no se hacen jamás las remolonas a la hora de hincar el diente a las tareas que tienen por delante. Es más, en ocasiones comienzan a ejecutar un proyecto antes de que todas las partes en él involucradas estén verdaderamente asentadas. Eso a veces puede convertirse en un problema para ellas, pero los resultados están afortunadamente casi siempre de su parte.
7. Enarbolan la bandera de la colaboración
Lejos de lo que pudiera parecer a simple vista, las personas productivas no actúan como lobos solitarios, están prestas a colaborar con los demás y trabajan libres de fricciones con sus colegas de trabajo.
Un artículo publicado en Marketing Directo y, recibido via Vallebro.com